18 enero 2010

Seducción




Hace tiempo, mientras salía con un tipo, en uno de nuestros tantos pleitos, éste me echó en cara que yo no hacía nada para llamar su atención, que no me arreglaba, que no le gustaba la ropa que me ponía e incluso me dijo que una amiga suya lo estaba buscando para salir porque él sabía que le gustaba a la chica, que ella lo seducía a diferencia de mí. Casi un año después, en mi clase de Medio Oriente, el profesor nos mencionó que la seducción es engaño, ya que es un disfraz de la realidad para conseguir ciertos objetivos muy concretos.

En la vida diaria, utilizamos el concepto de seducción como la capacidad que tiene el ser humano de captar la atención de otro a través de diversos medios, pero el principal es el sexual, vemos a la seducción como el poder de conquistar, de atraer y llegar a ser el objeto de deseo de alguien. Es importante indicar en este punto que el concepto ha ido cambiando a lo largo del tiempo y que hay una gran diferencia entre cómo se concibe su significado en el mundo occidental y en el oriental.

Mucha gente dice que "el arte de seducir" es algo innato, algo que no se puede aprender, entonces me pregunto ¿por qué hay tantos programas de televisión enfocados a dar técnicas de seducción o hasta anuncios para tomar cursos sobre este "arte"?, y lo más gracioso es que la gente sí acude a dichos cursos o ve esos programas, pero más que nada creo que existe una confusión de conceptos, a mi parecer se le podría llamar coquetería a ese algo que tienen las personas que atraen de forma natural.


El punto al que quiero llegar, porque ya estoy divagando, es el plantear si la seducción es un engaño, y si es así, entonces a las personas que les gusta ser seducidos o las personas seductoras, les gustará ese engaño, el problema está cuando se dan cuenta de la realidad, cuando se cae el disfraz y ven con los ojos plenamente abiertos lo que siempre estuvo frente a sus ojos y no quisieron darse cuenta.


Afortunadamente, existen personas que te aceptan tal y como eres, que no necesitan de un añadido para estar contigo, esas personas son los amigos, con ellos puedes ser tan transparente sabiendo que no habrá reproches, así es como deberían ser las relaciones de pareja, pero claro, tendríamos que buscar a una persona que no se esfuerce por dar una impresión de la cual nada es real, asunto muy difícil en estos tiempos.

20 diciembre 2009

Amor en tiempos de guerra



Esta semana, por aquello del ocio, tuve oportunidad de ver dos películas relacionadas con la Segunda Guerra Mundial, ambas con una historia inimaginable y con personajes muy bien definidos. La primera fue Días de pasión con Charlize Theron y Penélope Cruz y la otra fue The reader con Kate Winslet.


Ambas películas me dejaron pensando mucho en lo que es la guerra y cómo es que la gente reacciona ente diversas situaciones; obviamente, por mi corta edad y por el país en el que vivo, no tengo la experiencia suficiente para hablar sobre cómo se debe actuar en una situación tan difícil como es la guerra, por ello me llamaron mucho la atención dos personajes, uno de cada película.




En primer lugar el de Charlize Theron en Días de pasión en el que representa a una fotógrafa francesa que conforme va avanzando la guerra desde la Guerra Civil Española hasta la ocupación alemana de Francia, su actitud es despreocupada y argumenta que no tiene sentido preocuparse por algo que no les afecta directamente, ¿para qué intentar luchar contra algo que es más grande que tú? En segundo lugar, en The reader hay un personaje de un estudiante de derecho, no muy relevante para la historia, pero cuyas intervenciones cuestionaban la inacción de las personas frente a la masacre que sufrían los judíos.


Aunque son en cierta forma opuestas las posturas de los dos personajes no dejan de ser válidas, ya que en el segundo caso, el personaje reclama una injusticia que no le tocó vivir directa o indirectamente, pero provoca reacción, despierta el debate de lo que se debió o no debió de haber hecho, cuestiona el papel de los que estaban en el poder y tenían la capacidad para detener toda esa serie de injusticias, y es esto último lo que a mi parecer cobra una importancia fundamental, a fin de cuentas, a nivel internacional, pero ¿qué hay de la población civil? Como vemos en el papel de Charlize Theron y de otros personajes de la misma película, en que hacen lo que pueden para ayudar a su alrededor, de alguna forma u otra.



Dicen que la guerra cambia todo, relaciones, personalidades, costumbres y formas de pensar; no lo dudo, pero no me deja de intrigar el papel que jugamos todos como población civil frente a los problemas o las injusticias que observamos en la tele, en las noticias, o que presenciamos. Posiblemente, sea cuestión de hacer lo que está a nuestro alcance, pero ¿y los que se encuentran en el poder? Realmente no creo que tengan idea de la capacidad que está en sus manos para llegar a soluciones viables y duraderas o tal vez tenga mucho que ver con nuestro trabajo como sociedad para obligarlos.


Lo que sí es seguro es que estas dos películas son muy recomendables, porque abordan un mismo tema desde diferentes perspectivas pero con la intención de mover algo en el público, de provocar una reacción, de que seamos capaces de observar más allá de lo que los medios o los libros de historia nos hacen ver, ya que a fin de cuentas la Segunda Guerra Mundial, como muchas otras guerras, afectó a personas, individuos y familias, todo por meros objetivos políticos, lo cual, lamentablemente, hoy en día, aún tiene cabida en el mundo.

19 diciembre 2009

One night stands


A mi generación la han llamado la generación anti-compromiso, se dice que nos caracterizamos por evitar comprometernos con lo que sea, en relaciones de pareja, con una aerolínea o hasta para encontrar un tema de tesis. Aunado a esto encontramos que, según encuestas recientes, la juventud de nuestro país no toma con seriedad las enfermedades de transmisión sexual.


Bajo el supuesto que las relaciones de hoy en día están marcadas por ser efímeras y sobretodo, con encuentros sexuales esporádicos, es que me interesó hablar de los encuentros sexuales de una sola noche, ya que en las series estadounidenses son muy comunes y es un aspecto cultural que se ha ido filtrando en las generaciones jóvenes.


Según las últimas encuestas, la juventud de México no ve el constante riesgo a futuro con la práctica de relaciones sexuales efímeras y, peor aún, sin protección, en lo que respecta a enfermedades de transmisión sexual, especialmente el SIDA, según El Universal, la juventud en México, no ve en el SIDA una enfermedad mortal, piensan que al existir medicinas que la controlan, eso le elimina el efecto que pueda tener en las personas, lo que ha fomentado de alguna manera que sea cada vez mayor el índice de personas menores de 30 años que tienen relaciones sexuales sin protección con múltiples parejas, esto es, sin la necesidad de crear un vínculo con aquellas personas que protagonicen sus encuentros sexuales.



Por ello, tomando en cuenta la falta de compromiso que sufre mi generación, es increíble que no tome las medidas de prevención necesarias para protegerse, tanto a ellos mismos como a sus parejas, aspecto que creería de una persona mayor de 35 años, que debido a la época en que creció, le sea natural el no comprometerse, de ahí la gran cantidad de divorcios o parejas de adultos ya separados.


Se me hace increíble el aceptar cifras que demuestran la gran falta de información que enfrenta mi generación y generaciones más jóvenes, ya que eso nos pinta un futuro autodestructivo, incapaz de creación y con una falta de identidad como individuos, lo cual sólo refleja la pérdida de valores sociales y familiares como la base de la convivencia social.

09 diciembre 2009

Eres lo que quiero


¡Oh, dulce sufrimiento!

¡Oh, dulce agonía!

¿Cómo te fuiste a meter en lo más hondo de mi pensamiento?

¿En qué momento sucedío?

¿Cómo te la ingeniaste para cautivarme?

¿Acaso no te das cuenta de lo que provocas, de lo que me haces sentir?

¿No eres conciente de que con una simple mirada soy tuya?


Supongo que no, de lo contrario no me seguirías torturando tan tranquilo, tan paciente, tan lento... a menos que ese sea tu objetivo, que te guste mantenerme al borde de los nervios, justo en el punto en que quiebro, en que no articulo palabra alguna, en que me muerdo los labios de pensar en lo que será besar los tuyos, porque te aseguro que lo haré y no es mi objetivo sonar pretenciosa.


Te veo y siento que no tendré el valor suficiente para hacerte saber todo lo que siento por ti, pero entonces sonríes, me miras y me inunda una sensación indescriptible, pero agradable y pienso:

¿Cómo he de llegar a ti?

¿Cuál es la forma para que me veas y me notes, pero que en serio me notes?

¿Cómo te he de cautivar?


Sí, es cierto, no te he dado ningún indicio de que quiero estar contigo, mala costumbre mía, lo sé, pero es cuestión de tiempo y no estoy dispuesta a seguir sin ti, porque te quiero conmigo, para mí, que yo estaré ahí, para ti.

05 diciembre 2009

Dralion


Simplemente uno de los mejores espectáculos de los que he tenido oportunidad de asistir. Fue en esta semana que se presentó el Cirque du Soleil con el show de Dralion, en el que se puede apreciar en todo momento la habilidad y el entrenamiento de cada uno de los integrantes de esta compañía.


En lo particular, no tenía una idea clara de que esperar, sobretodo porque no soy aficionada de los circos, por el trato que reciben los animales y que se les utilice como fuente de entretenimiento, pero el Cirque du Soleil es una compañía que le da un giro impresionante al concepto de lo que es un circo, empezando porque no utilizan animales, todo se trata de acrobacias, trucos, danza aérea y performances que dan vida a un elemento de todo el desarrollo del show.


Es a partir de colores y música que los bailarines y acróbatas, por etiquetarlos de alguna manera ya que la categoría correcta sería artistas del movimiento, expresan un conjunto de emociones con cada parte de su cuerpo, desde la punta de los dedos de sus pies hasta la última hebra de sus cabellos, provocando que el público sea parte del mismo espectáculo ya que dichas emociones son transmitidas de una forma que no puedo describir, simplemente lo sientes.


En el caso de Dralion lo que el público puede esperar es entrar en un mundo separado de la realidad en donde se pone a prueba la percepción y se despiertan todos los sentidos ya que se debe hacer un gran esfuerzo para no perder de vista ni uno solo de los movimientos, ni uno de los saltos y mucho menos la interpretación, ya que gracias a la música y los vestuarios es que uno puede seguir cada uno de los bloques que componen el espectáculo y entrar en juego con los presentadores. Lo recomiendo mucho para aquellos que tengan la oportunidad de asistir, sobretodo a aquellos que no gusten del circo, como yo, porque les aseguró que les cambiará la forma en apreciar la capacidad de expresión del cuerpo humano.

26 noviembre 2009

The worst weekend ever


Este fin de semana que acaba de pasar ha sido uno de los peores de toda mi vida, y no quiero ser exagerada, pero es verdad, lo explicaré. Dicen que no sabes lo que tienes hasta que lo ves perdido, pero ¿qué pasa cuando sabes lo que tienes y lo pierdes? La respuesta es que uno se siente desolado y abatido, cuando por azares del destino algo cambia repentinamente y no te da tiempo de reaccionar. En este fin de semana experimenté esta situación.


Para no entrar en detalle, sólo diré que una de mis mascotas se perdió, afortunadamente lo recuperamos a los dos días, pero esos dos días sólo los puedo comparar con lo que sentí con la muerte de un ser querido hace muchos años. Soy del tipo de personas que me encariño muy fácil, pero cuando lo digo es en serio: muy facilmente hago a algo o alguien parte de mi vida, y con mis mascotas no es la excepción, las trato como si fueran parte de mi familia, que de hecho lo son, entonces es sencillo imaginarse que ante la falta de alguien de tu familia, de una forma que no previas, te sientas perdido.


Aunado a lo anterior, este fin de semana ya lo había preparado todo para dedicarme a terminar mis trabajos finales y estudiar para mis exámenes y exposiciones también finales, demás está decir que no lo pude hacer; por más que trataba de concentrarme, la mente me traicionaba y recurrentemente me abordaba una sensación de incertidumbre, tristeza, abandono y dolor, como un cóctel para la depresión, y físicamente tenía la impresión de que me faltaba algo, un brazo o una parte de mi estómago o de mi cabeza; lo peor de todo es que esa sensación era compartida por toda mi familia creando una atmósfera pesada y triste, no tengo otra palabra para describirla. No le deseo esta sensación a nadie, ni a la persona que peor me caiga y vuelvo a afirmar: uno de los peores fines de semana de mi vida.

18 noviembre 2009

¡Quiero salir de vacaciones ya!


Estos últimos días del semestre se sienten igual que la canción de Onda Vaselina de hace añísimos: todos los días me parecen igual, quiero salir de vacaciones ya, estoy segura que no voy a reprobar... Bueno, para los de mi generación seguro que les sonará la canción, para los más chavitos pues no, pero esa canción es un himno a la desesperación y el anhelo a salir de vaciones y es justo la canción que ejemplifica cómo me siento.

Entre tantos trabajos finales, exámenes, controles de lectura, etc., llega el momento en que me dan ganas de gritar ¡basta! y tener un rato para mí, para leer una revista o simplemente pensar en la inmortalidad del cangrejo (¿si es inmortal?), pero no puedo; ya sé que algunos dirán que para todo hay tiempo y que hoy por hoy es el tiempo de estudiar y de sacar provecho y disfrutar de la universidad, y no podría estar más de acuerdo, pero eso también se lo deberían decir a algunos profesores.

Sólo espero que llegue el tan anhelado fin de semestre, con la fiesta reglamentaria por supuesto, y poder decir que va a tardar en que vuelva a levantar un libro (aunque ni yo me lo crea), pero en lo que llega hay que echarle todas las ganas que se puedan para poder saportar estos últimos días de clases, los cuales se me harían eternos si no fuera por la compañía y buena vibra de mis amigos.

Aunque por otra parte también debo decir que con cada fin de semestre se acerca cada vez más el fin de la carrera y por ende la vida de estudiante, cosa que cuando escuchaba la canción de la Onda Vaselina no pasaba por mi cabeza y mi preocupación era lo que haría con tanto tiempo a mi disposición hasta regresar a la escuela, ¡ah, qué tiempos aquellos!