02 julio 2012

The Ketchup Effect




Esta tarde, gracias a la lluvia, dí con una película sueca del 2004, intitulada The Ketchup Effect. Como dice mi hermana, yo y mis películas raras extranjeras, pero ésta no es de esas películas "raras".

La trama retoma todos aquellos elementos básicos de las comedias adolescentes estadounidenses: el grupo de los populares (que incluye a la guapa y al matón pero guapo), el séquito del matón con el chico que no está cómodo pero son sus amigos de siempre y que termina saliendo con la protagonista, el grupo de la protagonista (impopulares) y quien muere por el matón y, claro, todos los extras: la maestra rara, el papá preocupado y demás estudiantes.

Lo único que realmente marcó la diferencia fue el tono más pesado de este filme, ya que se puede observar como de una mala decisión -como lo es tomar hasta perder el conocimiento- se puede llegar al intento de suicidio, especialmente cuando todo parece estar en contra tuya. Otro elemento que me llamó la atención fue el poder y la inmadurez con que retratan a la juventud de 13 a 18 años de Suecia, como si tuvieran toda la autoridad sobre sus personas y sin consecuencias por sus actos.

Para pasar el rato está bastante divertida y amena, no esperen que les cambie la vida pero sí se puede llegar a reconocer actitudes autodestructivas en esta película.

I'm back!!!

Después de un año (poco más creo), por fin regreso a escribir en el blog. Terapeútico, sí. Pero libre también, lo que no sentía en mucho tiempo, en verdad, mucho.

Ya no tengo el lastre de esa relación pasada, conflictiva y desgastante. Ya tengo las ganas de recuperarme y descubrir qué es lo que quiero y qué es lo que busco.

Además, me inunda ese sentimiento de creatividad infinita, de creación espontánea y las ganas de compartirlo con el mundo.

Por eso y más, I'm back!!!

20 marzo 2011

Por fin llegó


¡Por fin está aquí la primavera! Ya la sentía venir desde hace algunos días, pero hoy fue diferente, el sol pegaba de una forma que no se sentía en mucho tiempo y el calor inundaba todo el espacio entre objetos y seres vivos.

No sé que me da con la primavera pero es la estación que espero, al igual que las flores en las películas animadas, para reverdecer, para salir. No me quejo del invierno, también me encanta, pero no tiene la energía de la primavera, esa energía que te rodea, te motiva y te impulsa, es algo que se mueve dentro de mí, que me aviva los sentidos.

Es algo que he sentido toda mi vida, o al menos que yo recuerde, pero esta vez lo sentí de una manera tan intensa, como algo que me mantenía inquieta, con un espíritu de renovación que hace que todo se sienta como si fuera la primera vez.

Al mismo tiempo, se respira cierto aire extraño, es como algo que se mete dentro de mis poros, que me inunda y hace estallar a mis hormonas, las revuelve, provocando en mí algo que no sé explicar, que sólo siento.


Es en ese momento en que recuerdo a todos mis amantes, a cada chico con el que he tenido algo que ver, con que me he involucrado, lo bueno y lo malo, sobretodo aquellas experiencias que más disfruté con ellos, ¿pero por qué es justo en esta época del año que mis recuerdos me llevan a ellos? Creo que por la misma razón: la primavera es un nuevo despertar, pero con ello debemos de recordar lo que somos y qué es lo que nos ha hecho como somos y el lugar en el que estamos, todo eso para llegar abiertos tanto en cuerpo y mente, o al menos en mi caso así lo considero, se trata de la disposición de abrazar cada oportunidad y reconocer lo que no nos llevará por el lugar al que queremos llegar. ¡Qué bueno que llegó la primavera!

11 enero 2011

Fin de semana cardiaco


¿Qué pasa cuando juntas a más de 50 jóvenes veinteañeros en una casa con alcohol ilimitado y sin supervisión de un adulto "responsable"? ¿No sabes? Lo que pasa es que despiertan todas las emociones y sentimientos guardados por meses, chismes a la orden del día, hasta parece que se abrieran los poros de todos los presentes para percibir en toda su amplitud la experiencia de un viaje lejos de los padres y entre amigos. Eso fue lo que paso durante un fin de semana, el cual estaba destinado a ser el acabose total, y fue ese el resultado.


Se dice que la vida universitaria se trata de vivir al máximo y experimentar de todo, pero cuando eres parte de una cultura de costumbres un tanto puritanas y bastante arraigadas, es comprensible que a la mínima señal de "libertinaje" o conductas propias de springbreaker, destaques de entre los demás.


Lo curioso es que en el mundo del chisme sólo te llegue el rumor de lo que hiciste por tus amigos y no por los que reprueban dicha conducta. Lo peor es cuando el chico que te gusta se entera de lo que hiciste y le da por reforzar su postura de difícil... ¡Ah, la vida difícil de una chica fácil!

06 enero 2011

Queridos Reyes Magos

Queridos Reyes Magos:
Ya tiene varios años que no les escribía una carta, y mucho menos por medios electrónicos (ya ven, los efectos de la tecnología en la vida diaria). Espero que se encuentren muy bien y regalando muchos juguetes a los niños que se los merezcan.
Sé que los regalos de mi infancia hoy en día resultarían de colección o con un toque de nostalgia pero dado que me he portado muy bien en todos estos años que no les he escrito, creo merecerme un regalo en esta noche, claro, no será como aquellas largas listas llenas de muñecas, juegos de cocina, bicicletas y patines; y tampoco soy tan altruista como para pedir un bien para la humanidad (aunque no está de más pedirlo, por si les queda tiempo).
Lo que quiero pedirles para este año es un muñeco, un bombón, va, para que entiendan: un hombre, pero no cualquiera, quiero uno de esos pocos, que estoy segura que quedan, que me hagan sentir como mujer. Lo sé, lo sé, tal vez sea mucho pedir, pero dado que en tantos años no he recibido nada, esto es como una pequeña compensación.
No creo que exista tal cosa como el hombre perfecto, pero la siguiente es mi versión de lo que se le acerca, aunque he de dar algunas especificaciones antes que pongan su magia a trabajar. Con el auge de la experimentación sexual, quiero que el hombre que me traigan sea 100% heterosexual y mayor de 18 años, para prevenir cualquier tipo de situación ilegal.
Creo que sería inútil decir que quiero que tenga la sonrisa de Hugh Jackman, la mirada de John Travolta o la voz de Elvis Presley, porque posiblemente no combinen, pero estoy segura de que lo quiero atractivo, de esos que son guapos pero no se dan cuenta de ello; encantador, de los que conquistan hasta a las abuelas más urañas y exigentes; con porte y clase, no a cualquiera le queda un traje de Hugo Boss. ¡Ah! Antes de que lo olvide, también con mucho sentido del humor, con perspicacia y que entienda el sarcasmo, porque después de lo físico es revitalizante una buena conversación.
Quiero un hombre que me vuelva loca, con las manos con el tamaño perfecto para acomodarse en mis curvas, con los labios que sepan justo en donde besar, con una lengua que se amolde, lama, juegue y me estremezca hasta los huesos.
No pretendo que me traigan al hombre perfecto, porque eso no existe, sino uno que se acerque a la descripción que les he dado, con un poco de esfuerzo lo encuentran, y espero con todas las ansias del mundo que me lo traigan.
Sin nada más por el momento y con los suspiros aguardando por el regalo, me despido. XOXO

27 diciembre 2010

Krystal Renn


En estas fechas es muy común escuchar frases como: "empiezo la dieta el primero de enero", "el próximo año sí hago ejercicio" o "¿qué me voy a poner para la fiesta si nada me queda?", sobretodo de mujeres, y mucho tiene que ver con la publicidad que se le hace a la imagen supuestamente perfecta que se debe tener. Más allá de interiorizar el significado, con relación a la religión de estas fechas, y reflexionar sobre el año que termina; los medios alientan la conducta de consumo desmedido y resaltan, al mismo tiempo, que la imagen es lo que importa.


Aunque suene como si estuviera amargada (me acabo de releer), lo escribo porque hasta hace poco yo era de esas mujeres, siempre preocupada por no estar dentro de las tallas que comercialmente son las aceptables, pero un buen día, viendo las semanas de la moda de otoño invierno 2010, me encontré con el reportaje que hizo FashionTV a la modelo Krystal Renn, ahora modelo de tallas extra.






Esta mujer que llegó a estar muy por debajo de su peso ideal y desmayarse en plena acera, hoy en día comparte su experiencia y marca una nueva tendencia sobre las pasarelas, ya que algunos diseñadores -como Jean Paul Gaultier y Marc Jacobs para Louis Vuitton- han recurrido a modelos más curvilíneas de las que se han visto en temporadas pasadas; lo que al mismo tiempo repercute en cómo se concibe la figura femenina del siglo XXI.


No puedo dejar de pensar que mujeres como Renn serán fuente de inspiración para todas aquellas que se sienten inseguras por no lucir cómo estrella de Hollywood, siendo que ella continúa trabajando en un sector que se basa en la imagen. Con esto no quiero decir que apoyo el sobrepeso u obesidad, por el contrario, pienso que las personas que padecen de estas enfermedades deben trabajar de manera saludable para estar en armonía con su cuerpo, y si aún con todo y ejercicio su constitución física es gruesa, lo recomendable es aceptarse como tales y no deprimirse o buscar métodos no saludables para transformar su físico.

11 diciembre 2010

Esta noche


Esta noche quiero sentir tus labios, tu aliento, no te apresures, nos quedan horas delante de los dos.


Guiaré las yemas de tus dedos por los rincones de mi cuerpo, pero tendrás que ser dócil, aunque firme, sabes que me encanta cuando tomas tu papel en serio, cuando me miras con esos ojos negros que reflejan mi deseo por tu cuerpo y tu piel.


He esperado tanto tiempo por ti, hemos dado vueltas sin reconocer que estábamos enfrente uno del otro, que encajamos perfectamente, finalmente nos encontramos en esta noche lejos de todo y de todos.


Esta noche descansará tu cabeza en mi pecho, sólo después de que susurres las palabras que sabes que me vuelven loca, que me cautivan y provocan, que me impulsan a comerte la boca y dejarme hacer, que me ponen a merced de tu antojo.


Esta noche me tomarás del pelo, te arañaré la espalda, me besarás el cuello y te morderé los hombros, toda la noche, sin darnos tregua.


Esta noche, como nunca antes, me hablarás al oído, me tomarás por la muñecas y me harás tuya, entre besos, caricias, sudor, suspiros...


Todo se mezclará para los dos esta noche, sólo espera que llegue.